Blog

Pequeño charco en el bosque

La otra noche tuve una serie de sueños repetidos. Todos coincidían en misma frase que yo decía a alguien en distintos escenarios… “¿es que no lo ves?”… En el último de ellos, yo estaba en mi consulta y alguien tocaba a la puerta insistentemente. Ante la urgencia, salí algo molesto y le dije a quien identifiqué como un repartidor de paquetería… “¿Es que no lo ves? (señalando el cartel que tengo en la puerta pidiendo paciencia)… “hay que esperar”… 
Por estas extrañas razones del inconsciente, al levantarme, ambas frases se conectaron con la pregunta que una persona me hizo el otro día en relación a la acuarela y las distintas posibilidades que se me abren por delante… ¿y tú qué quieres?… 
Casi al instante me vino una frase muy presente últimamente en mi vida: “el deseo es una espera”.
Así que de alguna manera yo mismo me dí respuesta… Lo que yo quiero, es seguir deseando, seguir disfrutando… no quiero convertir esto en otra cosa… así que lo demás, tendrá que esperar… no hay prisa… y a veces hay pausas, para seguir caminando. 
Parafraseando a un buen amigo, que hizo lo suyo con los versos del poeta… concluyo… “Caminante, no hay camino… se hace camino al pintar”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.